1. Esto nos pasó a todos con nuestro primer ordenador:
"La diferencia entre realidad y ficción es que la ficción tiene que tener sentido."
18 may 2011
Videos curiosos.
1. Esto nos pasó a todos con nuestro primer ordenador:
16 may 2011
14 may 2011
Sobre música.
En un primer momento nos fijamos en su carátula:
Esta frase se atribuye a Marco Tulio Cicerón y cuya traducción libre, que aparece en el interior del disco, es: "Existe, de hecho, jueces, una ley no escrita, sino innata, la cual no hemos aprendido, heredado, leído, sino que de la misma naturaleza la hemos agarrado, exprimido, apurado, ley para la que no hemos sido educados, sino hechos; y en la que no hemos sido instruidos, sino empapados".
Así que el disco recibe su nombre de Cicerón, ¿no?, curioso detalle que, al menos a mí, me incita a escucharlo.
10 may 2011
Violencia de género.
En cuanto a la violencia fisica y el maltrado absoluto (el que sale en las noticias), no tengo sino que decir: "Hitler se confundió de objetivo a la hora de gastar gas". Y punto, nada más, son personas terribles que obtienen placer con el sufrimiento de seres que le aman, en definitiva, el demonio.
7 may 2011
Anuncio/Continuación.
Dicho lo cual prosigo con el mensaje realmente importante, la pagina miscelánea me limita mucho a la hora de poner gilipolleces, sobre todo porque no puedo dividirlo en entradas ya que mis conocimientos de programación nunca se han centrado en html, y ni por pienso. Por ello he decidido poner
25 abr 2011
209
23 abr 2011
Keynes vs. Hayek: "Fear the Boom and Bust" (subtitulado al español)
22 abr 2011
211
Prefiero quedarme sentado
Escuchando al viento,
Que me envuelve a besos,
Silbando entre el silencio
Que muchos han oído
Y tan pocos han escuchado.
Nerviosos por poder salir
No vieron lo que ahora siento
Y me ablanda los huesos.
Sólo con que suene su nombre
Mi valor se esconde.
Nadie sabe si me interesa
Y sin embargo la arena lanzada
Gira alrededor nuestra
Cuando, lentamente, me besa.
Y ahora sólo puedo pensar en ella,
En si estará cansada
O si querrá que nos sentemos en la mesa.
15 abr 2011
J. S. Mill
A inicios de esta semana leí un pasaje que me resultó muy interesante, aquí está:
“Se puede afirmar que nadie tiene razón para quejarse de este duro destino, porque le acontece solamente a aquellos que han sido aventajados por otros, debido a su inferior energía o a su prudencia. Esto, aun si fuese verdad, resultaría un alivio muy pequeño para el mal. Si algún Nerón o Domiciano exigiese a cien personas que compitiesen en una carrera para salvar sus vidas, bajo la condición de que los cincuenta o veinte que llagaran los últimos serían sentenciados a muerte, no constituiría una disminución de la injusticia que el más fuerte o el más ligero estuvieran seguros de salvarse, excepto en el caso de algún accidente desfavorable. La desdicha y el crimen consistirían en que cualquiera condene a muerte en absoluto.” [JOHN STUART MILL: Capítulos sobre el socialismo y otros escritos, págs. 61, 62, 1ª edición. Madrid, 1979]
He querido mostraros este extracto porque lo considero una de las mejores críticas que he leído al darwinismo social y al individualismo económico; y nada menos que en boca de uno de los grandes del pensamiento clásico.
Pero, aun visto y leído esto, yo me pregunto, ¿hasta qué punto el darwinismo es malo?, ¿hasta qué punto el capitalismo es injusto? Como expone Mill, la desigualdad de los hombres no debe llevar a que los más débiles sean legados al oprobio, la miseria o incluso al hambre y la muerte; y que es injusto, pero ¿es justo lo contrario? Algunas posiciones de izquierda, basándose en Marx, tienen como lema: “A cada uno según sus necesidades, de cada uno según sus capacidades” ¿Esto es justo? ¿Es justo que si habiendo dos operarios y uno produce el doble que el otro, pero este que produce más es soltero y no necesita un gran sueldo, y el otro tiene hijos y, por lo tanto, tiene mayores necesidades, es justo que reciba más el más improductivo por el simple hecho de “necesitar más” (considerando, también, que la necesidad incrementada nació de los deseos de este mismo individuo improductivo)? Sabiendo que la riqueza y los bienes tienen un tope, que no son infinitos y, dada una población tan grande como es la nuestra no hay para todos en condiciones tan buenas como queremos (sólo trato del primer mundo, de las economías desarrolladas, que el tercer mundo es otro tema), ¿no sería, acaso, también de un Nerón o Domiciano coger a cien personas y hacer que corran en una carrera con el alivio de que sólo mataría a los veinte que él considerara al azar, sin importarle en modo alguno ni su fuerza ni su ligereza? ¿Que sólo matara, quizás, a aquellos que él considerara menos necesitados, a quienes carecieran de descendencia o no tuvieran grandes préstamos o deudas que pagar? ¿O que, movido por una infinita bondad, decidiera no matar a nadie y tan sólo les amputara un dedo a cada uno?
Como he dicho, la riqueza es limitada, pero no es un valor independiente, al contrario, es función de los trabajadores, depende directamente de la productividad de la población, por lo tanto, si han de haber personas que reciban menos, han de ser las mismas que contribuyan en menor medida con la sociedad a través de su producción y su productividad. Por ello, cambiaría la frase de Marx por un “a cada cual según su capacidad, de cada uno según su necesidad”. Quien más produzca, que mejor sea recompensado; quien necesite, que produzca y con ello haga un bien a la sociedad a través de su trabajo y que, por ello, sea también gratificado.
Con esto no esto no quiero posicionarme ni con el capitalismo del laissez-faire ni con cualquier otro sistema (el socialismo, por decir alguno), sólo defiendo la meritocracia pues, si tengo que elegir (y esta elección es personal, como lo es toda elección) entre igualitarismo y justicia, escojo la que se define como “dar a cada uno lo que le corresponde” y no la que le da a todos lo mismo; entre otras cosas, y sin pensar en lo que yo considero moral o inmoral, porque ya se demostró en los principios del gobierno estalinista (en los que se tenían sueldos muy igualados, cosa que se hubo de cambiar por cuestiones puramente económicas) y en las colectividades aragonesas anarquistas del pasado siglo, que el ser humano no está hecho para vivir en plena igualdad salarial (según los anarcosindicalistas esto se curará con educación), pero ni siquiera creo que la economía sea sostenible en una sociedad plenamente igualitaria, y esto último lo digo sin hablar de justicia, hablo sólo de eficiencia, de lo que es científico (y no moralmente) bueno.
Y a quien diga: “¡vaya con el liberal que nos ha caído!”, le digo: No es esto liberalismo, a quien lo diga le insto a leer a Fourier, que era anarco-colectivista, pero también creía en el desigualitario, pero justo, reparto de las plusvalías y salarios. Yo no me posiciono, en principio, con nada; y como no estoy con nada, a quien diga algo le rebatiré lo que diga, a menos que esté seguro de que eso que se dice es cierto (cosa difícil). Stuart Mill, tanto en ese párrafo como en el libro entero, se indigna ante la pobreza; y antiguamente era indignante, pero creo que desde la Generación Y (y seguro que desde la Z) la desigualdad está bastante justificada, porque existe una alta movilidad entre clases sociales (si es que las hay todavía) en toda Europa.
14 abr 2011
14/04
Muchos pensaran que es un gran día, otros una gilipollez, otros una mierda.
Pero al margen del aniversario, lo aprovecho para hacer una reflexión.
Hay asuntos mucho más urgentes, y como siempre, lo urgente no deja tiempo para lo importante. De modo que no me vengan con "hay otros asuntos de los que preocuparse", sí, los hay, pero no quiero hacerlo en este instante.
Debemos cuestionarnos la lógica de vivir en una democracia, donde todos los ciudadanos son iguales respecto a la ley, y que una serie de personas tengan privilegios de nacimiento. Muchos dirán, mira, después de una dictadura, esto era necesario para una transición pacífica. Tal vez, decir lo contrario es un preterible histórico carente de sentido, pero... la transición ha acabado.
Siempre he comentado con los colegas, que si yo fuese el príncipe Felipe, por verguenza, no gobernaría, pero siempre me han respondido, que a mi no me han educado con los mismos valores que a él.
Tengo la esperanza de que algún día no haya nadie con privilegios de nacimiento sobre los demás, es un sueño lejano, pero que al menos no tengamos un representante elegido por Dios (que otorgó velocidad al pequeño espermatozoide), me parece algo muy de sentido común. Allá cada cual con sus convicciones, yo no soy antimonárquico, ni anti-borbón, no, es algo por encima de eso, yo creo en la igualdad de las personas, y si alguno no cree en eso, entonces espero, de corazón, que no voten, para que sean congruentes con sus ideas.
Sólo me queda decir:
Patria.
A la España de glorioso pasado,
A la fe y honra que ha tantos han matado.
Aún cabalga el Cid espada en mano
Matando inocentes
¡Dejemos de vivir en el pasado!
Todavía Lázaros creen su suerte
Sin haberla cambiado
¡no se debe a la tierra, sino a su gente!
¡Ay! País de la muy rentable pericia
Lloremos por los genios
¿Cuántas veces huidos de la justicia?
¡Ay! País de dos ideas y pueblos
Que odia el odio y desidia
Tierra regada en sangre, ¡por los buenos!
La España del futuro dividida
Pasado y presente.

